
El trabajo con niños está cargado de emociones. Todos los que estáis en contacto con ellos lo sabéis. Nos emocionamos con ellos, nos alegramos, nos enfadamos, nos reímos y hasta en alguna ocasión lloramos con ellos. Pero ellos lo viven de una manera más intensa que ninguno de los adultos que estamos allí. Por que para eso son niños, para disfrutar intensamente de las emociones que todos los seres humanos somos capaces de sentir, gracias a la maravillosa inocencia que nos proporciona la infancia.
Por ello es muy importante cuidar y saber trabajar la educación emocional desde que entran en la escuela, para que crezcan felices y emocionalmente sanos.
